Mientras lloro la vida se carcajea de mi.
Mientras insisto en amarte tu te orillas, te enflacas,
te vas...
Mientras voy en pos de ti alguien pisa mis talones.
Un día se me salió mi historia por los ojos,
resbalaba en tibias y saladas cuentas.
Un día dejaste de ser lo oculto, lo no sabido,
lo celosamente guardado...
Un día no pude más y grité a los cuatro vientos
mi historia que es la tuya,
porque sin mi tu no tienes historia,
y el que tuvo oidos oyó,
escuchó,
y soltó la carcajada...
yo también me reí.
No sé si reí por llorar o si la cordura burlona habló por mi garganta...
No sé.
Solo sé que hoy ya no te guardo con tanto celo,
creo que te me resbalas de a poquito,
gota salada,
bajas,
bajas,
caes...
Mientras la vida se carcajea de mi...
Cándida. 10 noviembre 2005.
Thursday, November 10, 2005
Wednesday, November 09, 2005
Memoria.
Hay un hueco,
un vacío,
un borrón en mi memoria.
Un día lancé al viento tus palabras,
tus palabras que me quemaban,
tus palabras que golpearon en seco a mi ilusión.
Con un dedo, como diosa, borré tu discurso de mi espacio...
Fue un día que me atrapó la ira, me estremeció el frío,
el frío de tu deserción...
Un día que mi razón se metió por entre mis senos,
resbalando por mi vientre lenta,
muy lentamente...
o más bien tan rápidamente que su golpe certero
dió en mi entrepierna...
Salí corriendo,
creí que al borrar tus letras tu te ibas con ellas...
Burlaste a mi razón, te metiste dentro, bien adentro de mi corazón...
y aún más profundo, mucho más en donde no hay huesos,
ni carne, ni razón...
Ahí, justo ahí,
aquí, si, aquí...
Hoy camino tranquilamente,
pausadamente.
Y busco, busco, busco...
busco las palabras que un día me dijiste,
las que un día borré con un dedo...
No soporto este vacío,
este hueco que hice cuando las borré...
Ahora tú, con un latido,
con un suspiro...
con... con memoria,
cierra ese vacío,
llena el hueco.
Porque un día lancé al viento tus palabras...
Cándida. 9 noviembre 2005.
un vacío,
un borrón en mi memoria.
Un día lancé al viento tus palabras,
tus palabras que me quemaban,
tus palabras que golpearon en seco a mi ilusión.
Con un dedo, como diosa, borré tu discurso de mi espacio...
Fue un día que me atrapó la ira, me estremeció el frío,
el frío de tu deserción...
Un día que mi razón se metió por entre mis senos,
resbalando por mi vientre lenta,
muy lentamente...
o más bien tan rápidamente que su golpe certero
dió en mi entrepierna...
Salí corriendo,
creí que al borrar tus letras tu te ibas con ellas...
Burlaste a mi razón, te metiste dentro, bien adentro de mi corazón...
y aún más profundo, mucho más en donde no hay huesos,
ni carne, ni razón...
Ahí, justo ahí,
aquí, si, aquí...
Hoy camino tranquilamente,
pausadamente.
Y busco, busco, busco...
busco las palabras que un día me dijiste,
las que un día borré con un dedo...
No soporto este vacío,
este hueco que hice cuando las borré...
Ahora tú, con un latido,
con un suspiro...
con... con memoria,
cierra ese vacío,
llena el hueco.
Porque un día lancé al viento tus palabras...
Cándida. 9 noviembre 2005.
Tuesday, November 08, 2005
Purificación.
La madre tierra respira,
se estira,
bosteza...
La madre tierra vomita lo que la intoxica,
acaba con lo que le estorba
para seguir viviendo.
Es sabia la madre tierra.
Todo en su faz tiene razón de ser, todo,
todo,
todo...
Todo en la madre tierra es bueno,
todo tiene su propia vida,
su ciclo vital,
su por qué,
su para qué.
El infito espacio en el que la madre tierra se sostiene,
ése al que le dan muchos nombres para hacerlo de alguna manera tangible...
Ése espacio también tiene sus reglas del juego,
sus sabios y violentos ciclos...
La madre tierra está viva,
la madre tierra se mueve...
La madre tierra goza la vida,
la madre tierra goza viendo a sus creaturas en constante movimiento...
La madre tierra se divierte cuando se ve reflejada en cada uno de sus pequeños,
minúsculos, microscópicos vástagos impregnados de su sangre, de su vida...
La madre tierra concibe, pare, aborta...
La madre tierra ve nacer y morir a sus vástagos y no se escandaliza,
no, la madre tierra es sabia, es consciente de su ciclo vital,
de la vida,
de sí misma que es la vida...
de sí misma que también contiene la muerte en cada bocanada de vida.
La madre tierra es mi madre, soy yo en su inmenso vientre esférico...
La madre tierra es la vida que corre por mis venas...
la sangre que trae el eco, la canción, de la madre tierra y me dice...
me dice...
me grita...
¡Vive!, ¡Vive!¡Vive!
¡Muévete!
¡Haz lo que yo, renuévate, sacúdete sin contemplaciones!
¡Puríficate como yo!
Arrastra con furia lo que ya ha cumplido con su ciclo vital.
Así sentirás cómo el equilibrio entre la vida y la muerte se restablece...
¡Purifìcate! ¡Muévete! ¡Renuévate!
La madre tierra habla,
rie,
llora...
duerme,
despierta,
¡Se purifica!
Cándida.
se estira,
bosteza...
La madre tierra vomita lo que la intoxica,
acaba con lo que le estorba
para seguir viviendo.
Es sabia la madre tierra.
Todo en su faz tiene razón de ser, todo,
todo,
todo...
Todo en la madre tierra es bueno,
todo tiene su propia vida,
su ciclo vital,
su por qué,
su para qué.
El infito espacio en el que la madre tierra se sostiene,
ése al que le dan muchos nombres para hacerlo de alguna manera tangible...
Ése espacio también tiene sus reglas del juego,
sus sabios y violentos ciclos...
La madre tierra está viva,
la madre tierra se mueve...
La madre tierra goza la vida,
la madre tierra goza viendo a sus creaturas en constante movimiento...
La madre tierra se divierte cuando se ve reflejada en cada uno de sus pequeños,
minúsculos, microscópicos vástagos impregnados de su sangre, de su vida...
La madre tierra concibe, pare, aborta...
La madre tierra ve nacer y morir a sus vástagos y no se escandaliza,
no, la madre tierra es sabia, es consciente de su ciclo vital,
de la vida,
de sí misma que es la vida...
de sí misma que también contiene la muerte en cada bocanada de vida.
La madre tierra es mi madre, soy yo en su inmenso vientre esférico...
La madre tierra es la vida que corre por mis venas...
la sangre que trae el eco, la canción, de la madre tierra y me dice...
me dice...
me grita...
¡Vive!, ¡Vive!¡Vive!
¡Muévete!
¡Haz lo que yo, renuévate, sacúdete sin contemplaciones!
¡Puríficate como yo!
Arrastra con furia lo que ya ha cumplido con su ciclo vital.
Así sentirás cómo el equilibrio entre la vida y la muerte se restablece...
¡Purifìcate! ¡Muévete! ¡Renuévate!
La madre tierra habla,
rie,
llora...
duerme,
despierta,
¡Se purifica!
Cándida.
Monday, November 07, 2005
Lo más fácil.
Lo más facil.
Lo más fácil es enamorarse.
Basta con escuchar la risa de un niño,
El arrullo de una madre,
La leona con sus crías.
Tu voz diciendo mi nombre,
Tu voz diciéndome nena…
Luego uno empieza a gozar con tanta emoción,
Con tanta dulzura, con tanto roce y contacto
En la piel y más adentro…
Cuando uno menos se da cuenta ya ha caído en el más hondo y profundo enamoramiento,
Uno ha caído bajo, muy bajo,
Tan bajo que camina entre nubes y todo lo ve claro, todo lo ve iluminado…
Y se trepa uno en el sube y baja de las emociones fuertes,
De los suspiros hondos, profundos…
En el estira y afloje del cortejo, de la seducción…
De la huída y la persecución…
La cacería comienza y luego la carnicería,
Uno que gana y otro que cede y también gana,
O bien uno que gana y otro que pierde porque no ha sido cazado ni tragado por el otro…
Pero ¿qué sucede después del enamoramiento?
Lo fácil es enamorarse. Todo es cuestión de enamorarse, lo demás, lo demás viene incluido en la emoción…
Lo fácil es enamorarse, es lo más fácil.
A mi, a mi me gusta lo difícil, me gustas tu.
Y ya ves, lo fácil, lo realmente fácil es enamorarse.
Enamorarse es cosa de todos los días, lo otro, tu, tu no eres de todos los días, tu eres todos los días, porque para asirte se necesita más que piel, voz y corazón.
Se necesita romper el encanto del enamoramiento y tomar distancia,
Correr en sentido contrario a ti para encontrarte…
Te digo lo fácil es enamorarse.
Hace tiempo que vuelo contra el viento, que nado contra la corriente, que he dejado de buscarte…
Hace tiempo que descubrí que lo fácil, lo realmente fácil es enamorarse.
Tu estás más allá del fácil enamoramiento, ¿será por eso que ya regresé?
Para romper el fácil enamoramiento y hacer camino por cielo, mar y tierra hasta dar contigo.
Lo fácil es enamorarse y a mi me gusta lo difícil, me gustas tu.
Porque tu estás más allá del fácil enamoramiento. Más allá, en tierra firme, tu.
Cándida. 7 noviembre 2005.
Lo más fácil es enamorarse.
Basta con escuchar la risa de un niño,
El arrullo de una madre,
La leona con sus crías.
Tu voz diciendo mi nombre,
Tu voz diciéndome nena…
Luego uno empieza a gozar con tanta emoción,
Con tanta dulzura, con tanto roce y contacto
En la piel y más adentro…
Cuando uno menos se da cuenta ya ha caído en el más hondo y profundo enamoramiento,
Uno ha caído bajo, muy bajo,
Tan bajo que camina entre nubes y todo lo ve claro, todo lo ve iluminado…
Y se trepa uno en el sube y baja de las emociones fuertes,
De los suspiros hondos, profundos…
En el estira y afloje del cortejo, de la seducción…
De la huída y la persecución…
La cacería comienza y luego la carnicería,
Uno que gana y otro que cede y también gana,
O bien uno que gana y otro que pierde porque no ha sido cazado ni tragado por el otro…
Pero ¿qué sucede después del enamoramiento?
Lo fácil es enamorarse. Todo es cuestión de enamorarse, lo demás, lo demás viene incluido en la emoción…
Lo fácil es enamorarse, es lo más fácil.
A mi, a mi me gusta lo difícil, me gustas tu.
Y ya ves, lo fácil, lo realmente fácil es enamorarse.
Enamorarse es cosa de todos los días, lo otro, tu, tu no eres de todos los días, tu eres todos los días, porque para asirte se necesita más que piel, voz y corazón.
Se necesita romper el encanto del enamoramiento y tomar distancia,
Correr en sentido contrario a ti para encontrarte…
Te digo lo fácil es enamorarse.
Hace tiempo que vuelo contra el viento, que nado contra la corriente, que he dejado de buscarte…
Hace tiempo que descubrí que lo fácil, lo realmente fácil es enamorarse.
Tu estás más allá del fácil enamoramiento, ¿será por eso que ya regresé?
Para romper el fácil enamoramiento y hacer camino por cielo, mar y tierra hasta dar contigo.
Lo fácil es enamorarse y a mi me gusta lo difícil, me gustas tu.
Porque tu estás más allá del fácil enamoramiento. Más allá, en tierra firme, tu.
Cándida. 7 noviembre 2005.
Friday, November 04, 2005
Lluevo.
Oigo sin escuchar,
Miro sin observar,
Te pienso y desaparezco de mi lugar.
Estoy sin estar porque me pierdo en tu recuerdo.
Empieza a llover pero nadie lo nota,
nadie escucha las gotas que pegan en el cristalino cristal...
Solo yo que te pienso y dejo que la tibia lluvia resbale por mis mejillas...
Llueve y nadie lo nota, nadie,
nadie,
nadie,
nadie...
ni tu lo notas...
Solo yo que siento las cálidas gotas,
las saladas gotas que no me dejan ver qué hay detras del cristal...
Llueve... pero tu no te mojas...
no, tu no te mojas...
Yo... yo me ahogo con la lluvia...
y ¿sabes?, la lluvia no me deja ver...
Tu me ves y no me crees...
Llueve,
llueve,
llueve...
Lluevo...
Cándida.
Miro sin observar,
Te pienso y desaparezco de mi lugar.
Estoy sin estar porque me pierdo en tu recuerdo.
Empieza a llover pero nadie lo nota,
nadie escucha las gotas que pegan en el cristalino cristal...
Solo yo que te pienso y dejo que la tibia lluvia resbale por mis mejillas...
Llueve y nadie lo nota, nadie,
nadie,
nadie,
nadie...
ni tu lo notas...
Solo yo que siento las cálidas gotas,
las saladas gotas que no me dejan ver qué hay detras del cristal...
Llueve... pero tu no te mojas...
no, tu no te mojas...
Yo... yo me ahogo con la lluvia...
y ¿sabes?, la lluvia no me deja ver...
Tu me ves y no me crees...
Llueve,
llueve,
llueve...
Lluevo...
Cándida.
Thursday, October 27, 2005
Tan lejos, tan cerca.
Tan lejos estabas que tocaste mi alma.
Tan cerca estás que te escurres entre mis dedos.
Tan lejos te sabía que empecé a construir un puente de amor.
Tan cerca me ves que no crees que la distancia me da risa.
Tan lejana fue la cercanía que me tragué las distancias,
burlé a la razón, lancé mi corazón y corrí tras él hasta tenerlo cerca,
cerca,
cerca,
de ti y lejos de mi...
London bridge is falling down,
falling down,
falling down...
Tan lejos estás de mi que tus gestos se dibujan en mi rostro.
Tan cerca me tienes que estoy fuera de mi, tan lejos,
tan cerca...
¿Tan fuera de ti?
Y me veo, me veo tan lejos, tan cerca...
Cándida.
Tan cerca estás que te escurres entre mis dedos.
Tan lejos te sabía que empecé a construir un puente de amor.
Tan cerca me ves que no crees que la distancia me da risa.
Tan lejana fue la cercanía que me tragué las distancias,
burlé a la razón, lancé mi corazón y corrí tras él hasta tenerlo cerca,
cerca,
cerca,
de ti y lejos de mi...
London bridge is falling down,
falling down,
falling down...
Tan lejos estás de mi que tus gestos se dibujan en mi rostro.
Tan cerca me tienes que estoy fuera de mi, tan lejos,
tan cerca...
¿Tan fuera de ti?
Y me veo, me veo tan lejos, tan cerca...
Cándida.
Hay un dejo de ansiedad.
Hay un dejo de ansiedad que aún crepita en mi interior,
un salado nudo en la garganta que no se disuelve aún.
El eco de tu voz alcanza mi oido y llega hasta el fondo de mi ser.
Y me pregunto ¿para qué me fui tan lejos si tenía tu corazón al alcance de mi boca?
Luego la ansiedad bosteza y se acurruca en mi pecho... busca, busca, busca...
busca a tientas el nudo de mi garganta
y no se si lo disuelve al escuchar tu voz que me llama
o si se goza en el nudo ciego que me deja muda.
El eco de tu voz sopla, entra por mis oidos y llega a mi hoguera.
Hay un dejo de ansiedad que aún crepita
con tu voz
en mi interior.
Cándida.
un salado nudo en la garganta que no se disuelve aún.
El eco de tu voz alcanza mi oido y llega hasta el fondo de mi ser.
Y me pregunto ¿para qué me fui tan lejos si tenía tu corazón al alcance de mi boca?
Luego la ansiedad bosteza y se acurruca en mi pecho... busca, busca, busca...
busca a tientas el nudo de mi garganta
y no se si lo disuelve al escuchar tu voz que me llama
o si se goza en el nudo ciego que me deja muda.
El eco de tu voz sopla, entra por mis oidos y llega a mi hoguera.
Hay un dejo de ansiedad que aún crepita
con tu voz
en mi interior.
Cándida.
Friday, October 21, 2005
De mis años de estudiante de literatura inglesa.
¿Cómo inventar otro lenguaje si el que nació contigo seco está?
Otro código secreto para recuperar tu corazón y mi paz.
Sabia reseca en el interior de la rosa.
Rosa deshidratada, belleza sin gracia.
Pétalo impermeable.
Así quedó la flor bajo el sol.
Paloma de Bergerac Luna. 1995
Volcán destructor.
El volcán destruyó la ciudad con su ardiente lava.
¿Ciudad? No, era un pueblo. Un pueblo con olor a tierra mojada,
a yerba fresca,
Un pueblo con la melodía de las risas de niños y voces de mujeres,
respiración de hombres y bulla de animales, también con el canto del río y las aves canoras.
Volcán, naturaleza viva, de pasiones ocultas, internas, calladas, ¿dormidas?
¿Ciudad? No, la ciudad es fría, violenta, vacía, sin melodía, sin color, sin olor, burda imitación del pueblo, con gente que no habla, que no respira, con ríos que no cantan y aves muertas.
El volcán consumió al pueblo y con el todo su encanto y su magia.
Pueblo terco que se asentó en sus faldas sabiendo que su fuego lo podría devorar.
Volcán naturaleza viva, tu vida, mató su vida, tu entorno.
Bendita destrucción, fértil.
Volcán, espera pacientemente el trino de las aves canoras y los benditos frutos de tu suelo.
Volcán lava y fuego, pasión y esperanza.
Volcán traga pueblos.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Cuando el sol se vió en el lago su sed quedó saciada.
Nunca antes había observado uno a uno sus razgos.
Lago bendito y oportuno.
¿Oportuno? Tu siempre has estado en tu lugar.
Benditas nubes y bendita tormenta, obscuridad, confusión y lluvia que opacaron al sol.
Rayitos de sol que temblorosos cayeron al agua,
encontrando vida y plenitud en ella.
Sol friolento que al fin te posaste sobre el lago en una comunión que te hizo verte, reconocerte.
Dijiste que nadie opacaría tu faz y la lluvia te envolvíó en su tormenta.
Luego dijiste que nadie gozaría de tu luz ni tu calor por ser indigno, pero ¡ah! sol, ¡qué torpeza la tuya!
Te consumías lentamente y tu luz te cegaba irremediablemente, torpeza fue el quererte para ti.
Más, a tiempo tu faz volteaste hacia el vivo lago.
Lago azul y tranquilo que te regresó tu imagen, tu luz, tu calor.
Brilla sol, brilla por siempre, abriga con calor y luz.
Más, cuando se avecine tu tormenta pacta con el agua, pacta con el lago.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Te recordaré paloma.
Paloma de mágico vuelo,
de trágicos giros,
de alas ligeras,
de rojo y vivo corazón.
Paloma viajera,
inquieta mensajera,
alegre aleteo.
Cuando cruzas el cielo, tu cielo, jugueteas con el viento.
Picas las nubes y empieza a llover…
Cuando estás en la tierra, de arcilla te vuelves, perfumas el viento y tras la fresca y fuerte lluvia te dejas moldear, hacer de nuevo.
El sol te abraza, casi te consume, más la presta brisa marina te envuelve en su beso vivo y tú al mágico beso emprendes el vuelo a la Luna, tu Luna.
Complicidad de amor.
Así te recordaré.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
“Siempre te sales con la tuya”
Vaticinio o reto, no lo sé, pero, palabra maldita.
No hay impedimento para que el sol siga brillando y la luna aparezca todas las noches.
Tampoco hay impedimento para que sol y luna se eclipsen.
No, no hay impedimento para que en el momento justo se encuentren de frente y se de el milagro de la noche diurna.
“Siempre te sales con la tuya”
Todo es posible en ti. Siempre, a partir de ti.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Momento.
Tus ojos en los míos.
Tu voz en mis oidos,
El encuentro acordado,
tu tiempo y mi espera.
La blanca nieve y el calor de la hoguera.
Mi sueño y tu realidad.
Dos realidades. Momento.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Snow.
Before the sun rises the little flower in covered with cold dew and mist.
The sun appears, the little flowers beguin to shake.
Snow, there is snow in the small leaves of the little flower.
Poor little flower with her own snow, she is cold but there is fire inside her.
Sun knows everything about the fire-flower
but there is snow between them,
snow.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Otro código secreto para recuperar tu corazón y mi paz.
Sabia reseca en el interior de la rosa.
Rosa deshidratada, belleza sin gracia.
Pétalo impermeable.
Así quedó la flor bajo el sol.
Paloma de Bergerac Luna. 1995
Volcán destructor.
El volcán destruyó la ciudad con su ardiente lava.
¿Ciudad? No, era un pueblo. Un pueblo con olor a tierra mojada,
a yerba fresca,
Un pueblo con la melodía de las risas de niños y voces de mujeres,
respiración de hombres y bulla de animales, también con el canto del río y las aves canoras.
Volcán, naturaleza viva, de pasiones ocultas, internas, calladas, ¿dormidas?
¿Ciudad? No, la ciudad es fría, violenta, vacía, sin melodía, sin color, sin olor, burda imitación del pueblo, con gente que no habla, que no respira, con ríos que no cantan y aves muertas.
El volcán consumió al pueblo y con el todo su encanto y su magia.
Pueblo terco que se asentó en sus faldas sabiendo que su fuego lo podría devorar.
Volcán naturaleza viva, tu vida, mató su vida, tu entorno.
Bendita destrucción, fértil.
Volcán, espera pacientemente el trino de las aves canoras y los benditos frutos de tu suelo.
Volcán lava y fuego, pasión y esperanza.
Volcán traga pueblos.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Cuando el sol se vió en el lago su sed quedó saciada.
Nunca antes había observado uno a uno sus razgos.
Lago bendito y oportuno.
¿Oportuno? Tu siempre has estado en tu lugar.
Benditas nubes y bendita tormenta, obscuridad, confusión y lluvia que opacaron al sol.
Rayitos de sol que temblorosos cayeron al agua,
encontrando vida y plenitud en ella.
Sol friolento que al fin te posaste sobre el lago en una comunión que te hizo verte, reconocerte.
Dijiste que nadie opacaría tu faz y la lluvia te envolvíó en su tormenta.
Luego dijiste que nadie gozaría de tu luz ni tu calor por ser indigno, pero ¡ah! sol, ¡qué torpeza la tuya!
Te consumías lentamente y tu luz te cegaba irremediablemente, torpeza fue el quererte para ti.
Más, a tiempo tu faz volteaste hacia el vivo lago.
Lago azul y tranquilo que te regresó tu imagen, tu luz, tu calor.
Brilla sol, brilla por siempre, abriga con calor y luz.
Más, cuando se avecine tu tormenta pacta con el agua, pacta con el lago.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Te recordaré paloma.
Paloma de mágico vuelo,
de trágicos giros,
de alas ligeras,
de rojo y vivo corazón.
Paloma viajera,
inquieta mensajera,
alegre aleteo.
Cuando cruzas el cielo, tu cielo, jugueteas con el viento.
Picas las nubes y empieza a llover…
Cuando estás en la tierra, de arcilla te vuelves, perfumas el viento y tras la fresca y fuerte lluvia te dejas moldear, hacer de nuevo.
El sol te abraza, casi te consume, más la presta brisa marina te envuelve en su beso vivo y tú al mágico beso emprendes el vuelo a la Luna, tu Luna.
Complicidad de amor.
Así te recordaré.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
“Siempre te sales con la tuya”
Vaticinio o reto, no lo sé, pero, palabra maldita.
No hay impedimento para que el sol siga brillando y la luna aparezca todas las noches.
Tampoco hay impedimento para que sol y luna se eclipsen.
No, no hay impedimento para que en el momento justo se encuentren de frente y se de el milagro de la noche diurna.
“Siempre te sales con la tuya”
Todo es posible en ti. Siempre, a partir de ti.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Momento.
Tus ojos en los míos.
Tu voz en mis oidos,
El encuentro acordado,
tu tiempo y mi espera.
La blanca nieve y el calor de la hoguera.
Mi sueño y tu realidad.
Dos realidades. Momento.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Snow.
Before the sun rises the little flower in covered with cold dew and mist.
The sun appears, the little flowers beguin to shake.
Snow, there is snow in the small leaves of the little flower.
Poor little flower with her own snow, she is cold but there is fire inside her.
Sun knows everything about the fire-flower
but there is snow between them,
snow.
Paloma de Bergerac Luna. 1995.
Ya regresé
Me fui al otro lado del mundo
para ver si te encontraba.
Me saliste al paso y me encontraste desnuda, frágil y sola.
Tus embestidas me cercaban cada vez más...
Pudo más tu insistencia que mi resistencia.
Encendiste mi corazón y con eso tuve para seguirte en tu travesía.
Un día sentí cómo el frío recorría todo mi ser...
Estaba sola, sola del otro lado del mundo,
desnuda de ti y de mi.
Sola.
Volví sobre mis pasos recordándo el camino que me había llevado tan lejos de mí.
Hoy me miro en el espejo y digo, me digo, te digo:
Ya regresé.
Cándida
para ver si te encontraba.
Me saliste al paso y me encontraste desnuda, frágil y sola.
Tus embestidas me cercaban cada vez más...
Pudo más tu insistencia que mi resistencia.
Encendiste mi corazón y con eso tuve para seguirte en tu travesía.
Un día sentí cómo el frío recorría todo mi ser...
Estaba sola, sola del otro lado del mundo,
desnuda de ti y de mi.
Sola.
Volví sobre mis pasos recordándo el camino que me había llevado tan lejos de mí.
Hoy me miro en el espejo y digo, me digo, te digo:
Ya regresé.
Cándida
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