Thursday, November 10, 2005

Mientras lloro.

Mientras lloro la vida se carcajea de mi.
Mientras insisto en amarte tu te orillas, te enflacas,
te vas...
Mientras voy en pos de ti alguien pisa mis talones.
Un día se me salió mi historia por los ojos,
resbalaba en tibias y saladas cuentas.
Un día dejaste de ser lo oculto, lo no sabido,
lo celosamente guardado...
Un día no pude más y grité a los cuatro vientos
mi historia que es la tuya,
porque sin mi tu no tienes historia,
y el que tuvo oidos oyó,
escuchó,
y soltó la carcajada...
yo también me reí.
No sé si reí por llorar o si la cordura burlona habló por mi garganta...
No sé.
Solo sé que hoy ya no te guardo con tanto celo,
creo que te me resbalas de a poquito,
gota salada,
bajas,
bajas,
caes...
Mientras la vida se carcajea de mi...

Cándida. 10 noviembre 2005.

Wednesday, November 09, 2005

Memoria.

Hay un hueco,
un vacío,
un borrón en mi memoria.
Un día lancé al viento tus palabras,
tus palabras que me quemaban,
tus palabras que golpearon en seco a mi ilusión.
Con un dedo, como diosa, borré tu discurso de mi espacio...
Fue un día que me atrapó la ira, me estremeció el frío,
el frío de tu deserción...
Un día que mi razón se metió por entre mis senos,
resbalando por mi vientre lenta,
muy lentamente...
o más bien tan rápidamente que su golpe certero
dió en mi entrepierna...
Salí corriendo,
creí que al borrar tus letras tu te ibas con ellas...
Burlaste a mi razón, te metiste dentro, bien adentro de mi corazón...
y aún más profundo, mucho más en donde no hay huesos,
ni carne, ni razón...
Ahí, justo ahí,
aquí, si, aquí...
Hoy camino tranquilamente,
pausadamente.
Y busco, busco, busco...
busco las palabras que un día me dijiste,
las que un día borré con un dedo...
No soporto este vacío,
este hueco que hice cuando las borré...
Ahora tú, con un latido,
con un suspiro...
con... con memoria,
cierra ese vacío,
llena el hueco.
Porque un día lancé al viento tus palabras...

Cándida. 9 noviembre 2005.

Tuesday, November 08, 2005

Purificación.

La madre tierra respira,
se estira,
bosteza...
La madre tierra vomita lo que la intoxica,
acaba con lo que le estorba
para seguir viviendo.
Es sabia la madre tierra.
Todo en su faz tiene razón de ser, todo,
todo,
todo...
Todo en la madre tierra es bueno,
todo tiene su propia vida,
su ciclo vital,
su por qué,
su para qué.
El infito espacio en el que la madre tierra se sostiene,
ése al que le dan muchos nombres para hacerlo de alguna manera tangible...
Ése espacio también tiene sus reglas del juego,
sus sabios y violentos ciclos...
La madre tierra está viva,
la madre tierra se mueve...
La madre tierra goza la vida,
la madre tierra goza viendo a sus creaturas en constante movimiento...
La madre tierra se divierte cuando se ve reflejada en cada uno de sus pequeños,
minúsculos, microscópicos vástagos impregnados de su sangre, de su vida...
La madre tierra concibe, pare, aborta...
La madre tierra ve nacer y morir a sus vástagos y no se escandaliza,
no, la madre tierra es sabia, es consciente de su ciclo vital,
de la vida,
de sí misma que es la vida...
de sí misma que también contiene la muerte en cada bocanada de vida.
La madre tierra es mi madre, soy yo en su inmenso vientre esférico...
La madre tierra es la vida que corre por mis venas...
la sangre que trae el eco, la canción, de la madre tierra y me dice...
me dice...
me grita...
¡Vive!, ¡Vive!¡Vive!
¡Muévete!
¡Haz lo que yo, renuévate, sacúdete sin contemplaciones!
¡Puríficate como yo!
Arrastra con furia lo que ya ha cumplido con su ciclo vital.
Así sentirás cómo el equilibrio entre la vida y la muerte se restablece...
¡Purifìcate! ¡Muévete! ¡Renuévate!
La madre tierra habla,
rie,
llora...
duerme,
despierta,
¡Se purifica!

Cándida.

Monday, November 07, 2005

Lo más fácil.

Lo más facil.

Lo más fácil es enamorarse.
Basta con escuchar la risa de un niño,
El arrullo de una madre,
La leona con sus crías.
Tu voz diciendo mi nombre,
Tu voz diciéndome nena…
Luego uno empieza a gozar con tanta emoción,
Con tanta dulzura, con tanto roce y contacto
En la piel y más adentro…
Cuando uno menos se da cuenta ya ha caído en el más hondo y profundo enamoramiento,
Uno ha caído bajo, muy bajo,
Tan bajo que camina entre nubes y todo lo ve claro, todo lo ve iluminado…
Y se trepa uno en el sube y baja de las emociones fuertes,
De los suspiros hondos, profundos…
En el estira y afloje del cortejo, de la seducción…
De la huída y la persecución…
La cacería comienza y luego la carnicería,
Uno que gana y otro que cede y también gana,
O bien uno que gana y otro que pierde porque no ha sido cazado ni tragado por el otro…
Pero ¿qué sucede después del enamoramiento?
Lo fácil es enamorarse. Todo es cuestión de enamorarse, lo demás, lo demás viene incluido en la emoción…
Lo fácil es enamorarse, es lo más fácil.
A mi, a mi me gusta lo difícil, me gustas tu.
Y ya ves, lo fácil, lo realmente fácil es enamorarse.
Enamorarse es cosa de todos los días, lo otro, tu, tu no eres de todos los días, tu eres todos los días, porque para asirte se necesita más que piel, voz y corazón.
Se necesita romper el encanto del enamoramiento y tomar distancia,
Correr en sentido contrario a ti para encontrarte…
Te digo lo fácil es enamorarse.
Hace tiempo que vuelo contra el viento, que nado contra la corriente, que he dejado de buscarte…
Hace tiempo que descubrí que lo fácil, lo realmente fácil es enamorarse.
Tu estás más allá del fácil enamoramiento, ¿será por eso que ya regresé?
Para romper el fácil enamoramiento y hacer camino por cielo, mar y tierra hasta dar contigo.
Lo fácil es enamorarse y a mi me gusta lo difícil, me gustas tu.
Porque tu estás más allá del fácil enamoramiento. Más allá, en tierra firme, tu.

Cándida. 7 noviembre 2005.

Friday, November 04, 2005

Lluevo.

Oigo sin escuchar,
Miro sin observar,
Te pienso y desaparezco de mi lugar.
Estoy sin estar porque me pierdo en tu recuerdo.
Empieza a llover pero nadie lo nota,
nadie escucha las gotas que pegan en el cristalino cristal...
Solo yo que te pienso y dejo que la tibia lluvia resbale por mis mejillas...
Llueve y nadie lo nota, nadie,
nadie,
nadie,
nadie...
ni tu lo notas...
Solo yo que siento las cálidas gotas,
las saladas gotas que no me dejan ver qué hay detras del cristal...
Llueve... pero tu no te mojas...
no, tu no te mojas...
Yo... yo me ahogo con la lluvia...
y ¿sabes?, la lluvia no me deja ver...
Tu me ves y no me crees...
Llueve,
llueve,
llueve...
Lluevo...

Cándida.