Friday, October 27, 2006

Aurora.

Tu rostro rosado, el frío entre tus pechos,
tu piel delicada...

Primera luz...

Nunca pensé que ser entre dos fuera una batalla sin cuartel...
Cuando una crece ensimismada y a la vez volando a placer...
cuando todo es una y empieza en una y sigue en una y parece que...
termina en una... la vida se resuelve tan fácil, tan accidentadamente fácil...
Un día una decide ser entre dos y entonces salir de sí misma,
sentir con el otro, vivir con el otro, volar con el otro...
Afuera hace frío, mucho frío y el propio cobijo pasa a ser cobijo de dos...
Los zapatos del otro parece que son pequeños para contenerme...
y grandes, grandes que me tropiezo y casi caigo...
Caminar con cuatro pies es tarea de cuadrúpedos,
volar con cuatro alas es asunto mitológico...

Remar entre dos, eso, eso suena mejor... mucho mejor...

¿Qué se hace cuando una es con otro?

Abrir el paracaidas, planear con el viento...
Confiar, creer, amar, dar... de dentro hacia afuera...
Solo así sale el sol...

Abre tus ojos y tu corazón...
Primera bocanada de aire...
Aurora.

Cándida

Wednesday, October 25, 2006

El viaje.

Ahora que hagas tus maletas déjame partir.
El mío es un viaje sin retorno,
un viaje de ida...
Sin regreso...
ya no hay escalas.

Mi tierra prometida, mi lugar...
a donde pertenezco.

¡Tierra a la vista!

Justo antes de convertirme en estatua de sal...
antes de reducirme a sirena resignada...

Adios.

Cándida

Tuesday, October 17, 2006

Heart.

My heart is in México, where I belong.

Remar en la misma dirección,
inflar un globo,
cantar entre risas,
salir de mi misma...

¿Qué se hace cuando la ola te alcanza,
te baña,
te sorprende?

Tal vez arrojar el corazón al mar,
nadar mar adentro,
bajar,
bajar,
bajar...
Guiarse por sus latidos...
Mejor me lanzo yo al fondo del mar con mi corazón dentro de mi.

Pero, ¿qué se hace cuando el mar te hace su ser amado, su dios...?
¿Qué se hace cuando te conviertes en ola, en marea, en tempestad...?

Cantar la canción del corazón como un himno.
Apenas tus pies toquen la arena hasta que estés nadando,
hasta que tu elemento sea el profundo mar y sus secretos tesoros.

Nada.

Tus latidos hacen olas...

Cándida