Monday, September 25, 2006

El terremoto.

Yo viví el terremoto.
Aún recuerdo el crujir de las paredes de la habitación,
el vaivén de las persianas,
las pantallas de los focos como badajos...
Yo en camisón.
Parada en el marco de la puerta,
mis pies con sandalias no dieron un paso más.
No se si mi cuerpo crujía de dentro hacia afuera
o, si mi corazón se expandía de tal forma que ya no cabía en si mismo,
ni en mi cuerpo...
Yo viví el terremoto.
Toda yo me simbré con la tierra...
Yo era muy niña, muy yo,
muy ligera para la poderosa fuerza de la tierra que me hizo vértigo en su vértigo...
Creo que grité para adentro,
creo que fue un grito sordo,
agudamente profundo,
leeeeeeeento...
laaaaaaaaaaaaaaaargo...
ensordecedor porque nadie, nadie,
nadie lo escuchó. Fue de una brevedad eterna...
A veces creo que no fue un grito,
a veces creo que yo dejé de ser yo o tal vez en mi rápida huída,
en el vaivén de la tierra me caí al fondo de mí.
De pie en el marco de la puerta, en el fondo de mí,
el vaivén de la tierra se hizo el vaivén del profundo, inacabable mar...
En el descenso recordé...
recordé mi canción,
mi sorda y melancólica canción, mi aguda y salada melodía...
Yo viví el terremoto.
Y aún te sigo buscando...
Aún me sigo buscando...
En la sucesión de vaivenes que como olas alternan
al ritmo de mi sordo grito.
Yo viví el terremoto.
Y te busco desde el vaivén de la tierra
y paso a mi vaiven
y no sé, no lo sé,
no sé, si el vaiven salado de mi profundo mar me arroje a tu arena.
No sé, no sé porque yo viví el terremoto
y mi voz...
mi voz se hace grito y se hace canto, sorda canción, ahogado grito...
Mi voz, mi voz, mi voz...
Yo viví el terremoto...
mi cuerpo sigue en movimiento...
hay un vaivén en mi ser
y mi voz que te busca desde lo más profundo de mí
hasta lo más profundo del mar...
Yo...
yo viví...
yo viví el terremoto...
Mi nombre...
tu nombre...
nuestro nombre será lo primero que diga porque yo viví el terremoto.

Isabel. 10 julio 2006.

1 comment:

Ixchel said...

Hay terremotos que sacuden la conciencia, terremotos que nos destruyen, nos aniquilan pero nos dejan la tare de re-encontrarnos, de re-inventarnos, de re-nacer...
Besos